Mi hermano Javier regresó a Lima, después de algunos años, junto a Mara. Él está viviendo en Roma desde el 2004 y vino a acompañarnos cerca de un mes.
No lo veía desde el 2007 y pude compartir algo de tiempo entre tanto viaje de trabajo. Terminamos conociendo Caral; viajando a Piura, tierra de Papá, por tierra y alguna aventura más.
Éstas son algunas fotos del recibimiento en el Jorge Chávez:
Una vez saludados nos dimos con la realidad, eramos 5 personas y 3 maletones, ¿cómo entraríamos todos en el Suzu? Me sentía como en el acertijo del lobo, el gato y el pastor. Al final pusimos uno de los equipajes y una mochila en la maletera; Mara fue adelante; Papá, Mamá y Javier se acomodaron como pudieron atrás con el resto. ¿Y este gato? Como Gerardo, “manejando, ahí voy manejando”:
Sobra decir que no había mucho espacio entre el timón y mis piernas, afortunadamente ese domingo en la mañana el tráfico estaba fluído. Aproveché para desoxidar mi italiano con Mara mientras íbamos actualizándonos y le hacía el guiado obligado del aeropuerto a casa:
Pronto más fotos.