Gracias a cordial invitación de Julio, encontré mis huesos descalzos en el ombligo de Cusco (:D).

Tras el peor viaje de mi vida cortesía de Civa, llegué a la terminal cusqueña el miércoles 27, a las 3. 00 am, aunque debería haberlo hecho un día antes, a las 11.00 am.

No sabía que el nivel de esta empresa había empeorado tanto: me tocó el asiento número 56 pero resulta que el ómnibus sólo llegaba hasta el 53; vendieron el mismo pasaje dos veces; se malogró el carro, de lo más moderno que se puedan imaginar; nos hicieron esperar doce horas (literalmente), diciéndonos que ya estaban enviando una unidad; hasta una señora sentó una denuncia en la comisaría de Cañete y ni así arribó antes de las 3.00 am del martes 27 :s.

Primera vez que me sucede. Supongo fue el pago a la pachamama, que se celebra todo el mes de agosto, en especial el primer día de ese mes.

Por lo demás me alegra mostrar mi nuevo look, trasquilado, por esas tierras. Tomé fotos, té con pisco, escribí/corregí, paseé, me perdí por el cerro…

*Repaso fotográfico

Esta imagen me recordaba a las fotos de los muertos en Los otros (Julio me aseguró que era un retrato de su hermano quien todavía camina entre nosotros). El tranquilizador cuadro se encontraba frente a mi cama, era lo primero que veía al acostarme y despertarme:

En cambio la ventana tenía mejor vista:

Hubo buen flujo de ideas, debatir puntos de vista con Julio. Llevé algunos borradores y nacieron nuevos:

El ombligo tenía muchas calles mágicas:

Cerca a la Plaza de Armas la gente se expresaba por medio de dibujos, pancartas, etc. respecto a la fuga de nuestro gas al exterior. También hubo una manifestación de estudiantes y obreros, un día antes de mi llegada, que fue reprimida por la policía.

Otro día se nos dio por caminar acomapañados de Alcides, primo de Julio, en las afueras de la ciudad. Se nos hizo de noche arriba en los cerros y no llegamos al Señor de Huanca. Con esfuerzo, alumbrados por la linterna de mi celular, encontramos un pueblito donde nos alojaron en una bodega y dormimos sobre pellejos de borrego, con frazadas y frío, mucho frío:

No encontramos Gamínides pero sí San Jerónimo y el camino a casa, 25 horas después:

Falta media hora (5 horas después todavía faltaba 30 minutos para llegar).

Al inicio de la aventura me faltaba algo de oxígeno (después también), por eso salió así la foto, jaja:

Otro pasaje increíble, ya de regreso en la ciudad:

Comiendo en una de las plazas del Cusco, domingo a las 2 pm. Llegamos a comer los últimos platos:

Mientras saboreábamos el cuy con papa y tallarín al horno un octagenario nos contaba sobre la competencia de los zorritos. Se llama así a unos huesos que se encuentra en la cabeza del cuy.  La idea es ponerlos sobre una copa llena de licor, quien logre tocarlos primero con la boca obtendría más inteligencia:

Este cuadro de Juan Gabriel Arcangel decoraba la pared de un restaurante que nos salvó más de una vez:

Faltaría que les relate nuestra incursión a la librería del INC, al Café Extra, a las discos pero me han encontrado entre viajes. Esta semana estuve en Ica y Chincha, mañana vuelo a Arequipa y la otra semana regresaré a Huaraz. Entre tanto ir y volver debo preparar una ponencia y artículos para participar en convocatorias.

Este fin me daré algo de tiempo para actualizar el blog y les cuento algo más.

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Acerca de El gato descalzo

Cosas que (me) pasan, blog de El gato descalzo, apareció como vitrina cultural en 2005. Al cumplir 7 años, nació EDITA EL GATO DESCALZO, editorial independiente peruana que publica libros en físico y en digital. Pueden escribirnos a cosasquemepasan@gmail.com, visitar nuestra página en Facebook, www.facebook.com/editaelgatodescalzo y/o dejarnos un comentario.

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  1. Pandex dice:

    Gatuno, esas fotos de los “otros” son fotografias post mortem. Como te decia x el FB , Cusco se puede gozar sin tour, todo el día y cualquier día. Me encantaron las fotos!

  2. […] Rivera Saavedra: homenajes por sus 80 años de vida y 65 dedicados al arte En Cusco me hice el feliz propietario de Sinchico el protegedor. Con pies de barro. Un hombre llamado torpe […]

  3. […] Cusco por cuarta vez, escribí, trabajé por varios lugares del Perú, un mes nos trajo el regresó […]

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