Reconozco que la cocina es un lugar al que suelo acercarme tanto como si se tratara de El mundo perdido de Conan Doyle, aunque últimamente he intentado revertir esa situación, hoy con mayor motivo al celebrar el cumpleaños de Mamá. Elizabeth y yo preparamos tallarines con salsa de atún, una receta que preparaba mi hermano Javier, y ¡un pye de uva!
Lo más gracioso es que sobró un poquito de masa para hacer tres rosquitas y 1/4 =).
Antes de comer hicimos un brindis. Al costado de la lámpara hay una foto de cuando Papá y Mamá eran enamorados en Argentina, allá por los 70’s. A la derecha parte de un cuadro de Carlos.
Después de comer, Eli buscó nuestra mítica vela roja, que ha durado como 20 años en la familia. En el fondo, dos cuadros de Carlos.
¡Feliz cumpleaños Mamá!