Quienes me conozcan saben que me encanta leer, de por sí conocer nuevas historias ya sea en la vida, libros, cine, comics, etc. Como psicólogo puede ser más fácil escuchar rollos ajenos que compartir los propios (he comenzado a vencer esa tendencia pero lo veremos en otro post).

Esa afición se fue formando con las lecturas que nos hacia Mamá de Las mil y una noches, siete tomos en edición infantil de la revista Gente. Algo gracioso, uno de los últimos regalos por cumpleaños fue la edicion original ilustrada en cuatro tomos tapa dura.

Otro referente es Papá y su biblioteca. Por años caíamos en Amazonas y más recientemente Quilca, buscando algún tesoro escondido. Hay cierto placer en huaquear y emerger con títulos dignos, sorpresivos.

Casi no logro resistirme cuando encuentro en la calle alguno de estos puestos. Poco importa si tengo una lista impresionante de libros esperándome o el hecho que necesite otro estante para albergar a los nuevos inquilinos de papel.

Hace unos días le comenté a alguien que estaba rererereleyendo Pedro Páramo de Juan Rulfo y me dijo que sería mejor darle prioridad a otro no leído, sin embargo hay momentos en que debes regresar a cierto texto/autor y este era uno de esos. Lo comencé de noche y me quedé pegado hasta las 3 am, al día y medio ya lo había terminado.

Entonces llegó una obra que no consideré leer, intercambié libros, otra persona me habló de Brida de Paulo Coelho, que era de sus novelas favoritas, y ustedes conocen a este gato descalzo (curioso). Como no nos animábamos a prestar propuse un intercambio. Yo dejé El tren especial desaparecido y otros relatos de Arthur Conan Doyle a cambio.

Aunque inicié con reticencia, pues en casa mencionar el nombre de Coelho es como hablar del diablo, fui pasando las páginas. Algo que me atraía también era la recomendación, como decía Borges uno no debe ser recordado por lo que ha escrito sino por lo leído.

Le dije a un amigo, estoy leyendo Brida, me respondió no pensé que eras de los que lee a Coelho, auch eso dolió. De momento se ha interrumpido la lectura por revisar bibliografía para la tesis (que va avanzando) pero este fin vuelvo para terminar y compartir impresiones.

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Acerca de El gato descalzo

Cosas que (me) pasan, blog de El gato descalzo, apareció como vitrina cultural en 2005. Al cumplir 7 años, nació EDITA EL GATO DESCALZO, editorial independiente peruana que publica libros en físico y en digital. Pueden escribirnos a cosasquemepasan@gmail.com, visitar nuestra página en Facebook, www.facebook.com/editaelgatodescalzo y/o dejarnos un comentario.

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  1. […] Cosas que (me) pasan Pensamientos, sentimientos y sucesos de mi vida diaria « Historia de libros […]

  2. […] internet, esta última versión ha tomado una onda más personal. Continúan las lecturas nuevas, Coehlo, Kalhil Gibrán y […]

  3. Berta dice:

    Que extraño ! con lo “lector que dices ser” y no conocías a Pablo Cohelho uno de los escritores mas leidos de nuestros tiempos.

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