Nueva charla en la Alianza Francesa:

¿Son eficaces las políticas de fomento a la lectura?
Nota de Prensa

A cinco años de la promulgación de la Ley 28086, llamada Ley del Libro, que creaba el Consejo Nacional de Democratización del Libro y de Fomento de la Lectura, PROMOLIBRO, es bueno preguntarse cuánto se ha avanzado desde entonces en la aplicación de políticas de estímulo a la lectura y a la creación literaria.

Coincidiendo con la celebración en Francia de Lire en fête (Leer en fiesta), la Alianza Francesa ha organizado un coloquio en torno a este tema que se desarrollará en dos fechas:

El martes 7 de octubre a las 7.30 pm un panel de prestigio ha sido convocado para responder a la pregunta ¿Son eficaces las políticas de fomento de la lectura en el Perú y en el mundo? En él participarán Renata Teodori, directora de Promoción Escolar, Cultura y Deporte del Ministerio de Educación; Javier Garvich, secretario de Relaciones Institucionales del Gremio de Escritores del Perú; Gabriel Rimachi Sialer, director de la editorial Casatomada, y Jorge Coaguila, crítico literario y periodista.

Ernesto Yepes del Castillo, que ostenta el cargo de jefe de PROMOLIBRO desde su creación durante el pasado Gobierno, y que es objeto de cuestionamientos, ha sido también invitado pero no ha confirmado su participación.

El viernes 10 de octubre también a las 7.30 pm deberá responderse a la interrogante ¿Leer puede ser una fiesta? Y en esta ocasión los invitados de honor son Lady Rojas, escritora e investigadora peruana residente en Canadá; Alexander Forsyth, director del portal Páginas del Perú; Mary Soto Bringas, escritora y directora de Canta Editores, y Vedrino Lozano, profesor y poeta relevente de la Generación del 2000. Todos ellos expondrán exitosas y muy singulares experiencias con la lectura y su difusión.

Ambos paneles serán moderados por Julio Heredia, quien también compartirá su experiencia en el Centre Nacional du Livre (Centro Nacional del Libro) de Francia.

La cita es el martes y el viernes próximos en la sala Lumières de la Alianza Francesa de la Avenida Arequipa 4595, Miraflores.

Están todos invitados. Entrada libre.

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Acerca de El gato descalzo

Cosas que (me) pasan, blog de El gato descalzo, apareció como vitrina cultural en 2005. Al cumplir 7 años, nació EDITA EL GATO DESCALZO, editorial independiente peruana que publica libros en físico y en digital. Pueden escribirnos a cosasquemepasan@gmail.com, visitar nuestra página en Facebook, www.facebook.com/editaelgatodescalzo y/o dejarnos un comentario.

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  1. Astreo dice:

    Quizá se obtenga mínimos resultados pero resultan mejores que no hacer nada (o fomentar ‘la quema de libros’…)
    Un saludo!

  2. Hace poco en una entrevista manifesté mi punto de vista en torno a PROMOLIBRO y su manera de proceder. Aquí las declaraciones:

    Quiero decir que lo indignante es más bien no los ladrones de libros en última instancia sino los organismos estatales que con el cuento de difundir la lectura y promocionar el libro en comunidades que carecen de medios económicos se basan en la pobreza para aparentar difundir el libro cuando en realidad no hacen sino fomentar el odio por la lectura y crear un resentimiento mayúsculo para con la propia condición humana.

    Pero yo sigo creyendo en la biblioteca municipal, en las librerías de viejo, donde he conseguido mis mejores libros, además digo esto porque tanto la escuela como la biblioteca pública, son resulta de ideas emancipadoras y así mismo son el origen de éstas, su fundamento; pero mafiosos y corruptos que se valen de la inocencia de cualquier medio para mentir no deben dirigir programas que no son sino más que una estafa al Perú. Triste, doloroso y absurdo es ver que roban la lectura al Perú.

    Hay una institución incluso creada para “promover” la lectura: PROMOLIBRO, es curioso sin embargo cómo a pesar de que no es un secreto su inoperancia, no se haga nada al respecto. Pero al Estado en general parece que este es un tema que no le interesa, y los escritores tampoco hacen mucho para caminar con el libro. ¿Está acaso solo el libro?
    Siempre he creído en la historia, ello me llevó a tener un horizonte de vida, a quemar puentes y esta es una confesión de parte: he visto el monstruo por dentro. La verdad es que conmueve la completa mediocridad, falta de visión quizá hasta ideológica, la servidumbre burocrática, la explotación. A pesar de las advertencias, de los testimonios, de las negativas me ha costado mucho trabajo admitir cómo funciona ese proceso, las causas. Testigo a cuerpo de guerra de lo que ocurre dentro de esa realidad, he llegado a pensar que es un fenómeno bastante curioso, una suerte de pequeño estado putrefacto que asemeja al Leviatán donde las delaciones, acusaciones, amenazas, falsedades e informantes por sobrevivir económicamente permiten extender la mediocridad e ineficacia mayúscula. Es toda “una obra de arte”, casi una saga que da de sobra para un tema de novela, me ha sugerido la idea de un personaje sin duda alguna.
    Te lo juro y ya estoy escribiendo la novela. No admito cómo un hombre como Ernesto Yepes del Castillo, un investigador que estudia o antologa a Basadre, con ayuda sin duda de su gente que apenas puede expresarse, y que dan la impresión que nunca en su vida han leído un solo libro, pueda concentrar tanta mezquindad y al mismo tiempo uno encarna la idea de peligro de haber estado en su entorno, un ser quizá insignificante que utiliza a otros intelectuales como Julio Heredia, que le hacen decir al desdichado cosas tendenciosas que él mismo no cree, y, cómo se puede envilecer la educación en nuestra patria. Basta preguntar a cualquiera del entorno cultural, dirá lo mismo. Y ello no es un secreto, corre a cuatro vientos y a todas voces, incluso lo han denunciado escritores de la talla de Alonso Cueto, Javier Arévalo, y se han de unir más voces por el bien de la lectura en el Perú.

    Disponible en: http://haroldalva.blogspot.com/2008/07/entrevista-rger-antn-fabin-sin-pensar.html

    Róger E. Antón Fabián

  3. […] 2º parte de ¿Son eficaces las políticas de fomento a la lectura? Continúa el conversatorio sobre este tema tan interesante y olvidado en […]

  4. AGP dice:

    Buenos son para críticar pero malos para cooperar, como menciono el amigo arriba, PEOR ES NO HACER NADA … yo soy testigo del arduo trabajo que desempeña PROMOLIBRO, se trabaja constantemente, haciendo festivales, llevando los libros a los conos donde hace mucha falta las bibliotecas, quizás se hagao mucho trabajo para nada … pues gente como uds solo prestan a criticar más no a apoyar … me despido Suerte.

  5. Maria Cuadros dice:

    Primera ves que entro a este sitio tratando de leer a Ernesto Yepes, mi ilustre profesor y me ahuno a la protresta de AGP, si en el Perú hubieran profesionales con tanta identidad como Ernesto Yepes, el Pérú no estaría dando traspies aun en sus épocas de Bonaza com Ola presente. El peruano INTEGRAL (los de abajo, los de arriba los del medio) participaría en la tarea de fortalecer al pais y ganariamos con mucho crecimiento y desarrollo económico en cada gobierno lA IGNORANCIA NOS HACE ser carne de lobos.

    Luima revienta de obras y provincianos que con todo derecho buscan su progreso, pero no doinde deben hacerlo, por que su terruño no ofrece atracción para la inverion ni desarrollo por falta de carreteras, energía, agua, zonificación, educación, instrituciones de salud etec etc. digo equivocadamante por que en su tierra esta todo por hacer y la diversidad etc etc LEAN A BASADRE QUE TANTO DIFUNDE ERNESTO YEPES aca una entrevista a yepes
    Entrevista Carlos Batalla

    Ernesto Yepes del Castillo dedicó horas de estudio y selección de materiales para lograr un fin: la confección de un libro que recogiera el testimonio personal, el análisis integrador y la interpretación aguda y sin concesiones de un intelectual ejemplar como Jorge Basadre. Su esfuerzo está plenamente recompensado con un texto de honda estirpe peruanista. Aquí sus reflexiones
    sobre el notable historiador tacneño.

    -En medio de la conmemoración del centenario de Jorge Basadre, se hacía indispensable contar con un volumen que resumiera puntos claves de su pensamiento en torno a la idea del Perú. ¿Cree que se ha logrado el propósito con esta antología?

    -Se habla mucho de Basadre, hay homenajes y actividades, pero en el fondo se le estudia y lee poco. Y se lee poco en todos los estratos, desde los niveles dirigentes, pasando por los profesionales liberales, hasta los obreros y estudiantes. La explicación puede ser, primero, que la mayoría de sus obras es poco accesible, salvo los tomos de la Historia de la República en algunas bibliotecas; y segundo, que hay una gran distancia con el público lector debido a la complejidad de temas que bordó. Por eso, cuando el Congreso me encargó que elaborara una antología, tuve muy en cuenta un texto que acercara físicamente al historiador y, sobre todo, que permitiera conocerlo intelectual y espiritualmente. En sentido, este volumen es una especie de carta de navegación para no perderse en el pensamiento basadriano, y no encasillarlo sólo como el “historiador de la República”. Creo que en estas páginas se ha logrado verlo como un pensador esencial, como alguien que piensa la República en su conjunto. Se trata de un Basadre preocupado por la educación, la descentralización, la relación Estado-nación, las elites, las clase medias; es decir, todo aquello que aún hoy está vigente y que él intuyó
    que continuaría así por muchos años.

    -La educación fue un tema que marcó el derrotero de su pensamiento; incluso la imagen de Basadre es, además de la del historiador, la del educador y el bibliotecario. ¿Cómo pudo ensamblar estas preocupaciones que se reflejan indistintamente en artículos, libros, ensayos y conferencias?

    -En ese proceso de selección la ayuda más importante que tuve fue la del propio Basadre, porque él siempre se preocupó de que no perdiéramos de vista el Perú. Y esto que parece tan sencillo, es muy complicado. A Basadre le guía la idea del país como totalidad, lo que le llama la atención en esencia es: ¿Qué es el Perú y adónde va? Cuando habla del país como una continuidad en el tiempo y una totalidad en el espacio, está demarcando un camino muy claro: los problemas, los datos esenciales, las coordenadas que fija, están dirigidos a esa comprensión de la totalidad que es el Perú. Por esa razón, recurre a un método bien interesante. Si usted revisa sus textos, encontrará que cada capítulo de sus principales libros son como monografías autónomas, que se pueden separar del resto. O sea, para comprender el mensaje de un capítulo no necesita vincularlo con el siguiente. Basadre trata de dar una unidad temática porque piensa que siempre es bueno aproximarse permanentemente a una visión de conjunto del país.
    De esta forma, si aborda el problema educativo, todo está labrado para que el
    lector tenga una lectura general del asunto y pueda vincularlo a la biografía del país.

    -Es decir, ¿la disciplina intelectual y metodológica de Basadre
    lo condujo de la mano en la estructuración del libro?
    -Sí, él mismo lo lleva a uno de la mano, incluso cuando narra su propia vida.
    -¿Qué encuentra usted cuando Basadre cuenta pasajes de su biografía?
    -Pues asuntos del Perú. ¿Qué problemas trae ser ministro?, ¿qué otros
    tantos conlleva dirigir la Biblioteca Nacional?, ¿qué dificultades se viven
    cuando se es universitario? Sobre esto último dice que en la Universidad no
    aprendió casi nada, más provecho obtuvo de la Biblioteca.

    -A propósito de la Biblioteca Nacional, para él, y está en sus escritos,
    este centro de cultura es más que un lugar de intercambio de información, es el punto de partida imprescindible en la formación de las nuevas generaciones. ¿Qué alcances le otorgó Basadre al sueño de una
    Biblioteca emprendedora y líder en la educación peruana?

    -Quien revise los textos basadrianos encontrará que allí se reconoce que la fuente principal de su formación provino, no de la Universidad, sino de la Biblioteca Nacional Esto dice que para él la Universidad no estaba cumpliendo sus fines. Basadre tiene otro rasgo: apunta el defecto pero también encuentra la virtud. Es cierto, la Universidad no le dio todo lo que esperaba en términos profesionales, pero sí le dio, y mucho, en términos de vida, de comprender lo que es el Perú. Entonces tuvo que estudiar por su cuenta, y en esa tarea individual, en un sistema educativo en crisis, pensó que por lo menos la cultura del libro debería llegar a los peruanos.

    Basadre lucha desesperadamente por incentivar la lectura, por difundir el libro, por hacerlo asequible a todas las gentes. Es un hombre que se pone el Guardapolvo de bibliotecario siendo director de la institución, y conversa con los lectores, les aconseja lo que deben leer o investigar. Es un apóstol del libro. De allí proviene su interés por la Biblioteca Nacional, la cual no reconstruyó, sino construyó, porque quería un centro moderno, eficaz, descentralizado. Lamentablemente no le hacen caso. El propio diseño físico de la Biblioteca no sigue sus pautas, pero a pesar de eso sigue trabajando.

    Lo interesante es que Basadre puede decir que la Biblioteca tiene limitaciones, pero al mismo tiempo hace lo posible por superar eso; no se agota en el desencanto, ni se arredra, más bien persiste en su tarea.
    -También tiene en la mira a las elites, a las que considera imprescindibles
    siempre y cuando cumplan con su responsabilidad de “comandar”, de
    organizar, de guiar con los oídos abiertos las necesidades del colectivo
    social. ¿Las elites en el Perú traicionaron esa función que el historiador les
    confería?

    -Con respecto a las elites Basadre tiene mucho cuidado. Señala algunas responsabilidades, y una de las más graves es colaborar con la integración del país. Encuentra que esa tarea ha sido descuidada, y se pregunta: ¿Por qué?, ¿qué es lo que ha hecho que estas elites no cumplan con su papel? Y dice una cosa tremenda: no cumplieron con su responsabilidad porque no crearon ni incentivaron, por ejemplo, en los diferentes niveles de la escala social, una mirada de identidad, una proximidad, una cercanía con el Perú. Y no tuvieron tal iniciativa, dice Basadre, porque ellos mismos no conocían el país. Y si no sabían la diferencia entre la Costa, la Sierra y la Selva, cómo iban a crear en esos pueblos identidad colectiva, que era entender que en esas distintas regiones hay una continuidad espacial, un entronque, y que el pasado y el presente son una unidad.
    -Les faltó grandeza de espíritu…
    -Y capacidad y visión de comprender el Perú; esto es, a todos los peruanos, con sus pueblos y caseríos incluidos. Basadre les reclama esa ignorancia, y también fustiga a la clase media, porque ésta debió ser el espejo en el que las elites pudieran haberse visto. Pero, ¿qué hizo la clase media? Sólo siguió los pasos equivocados de las elites.
    -Basadre rechazaba los extremos, criticaba por ejemplo en el plano cultural tanto a los indigenistas como a los hispanistas, y en el plano político tenía evidentes discrepancias con apristas y comunistas.
    ¿Puede ser considerado un intelectual netamente de centro?

    -Es cierto que trata de distanciarse de las dos fuerzas ideológicas de su
    tiempo: el Apra, por un lado, y el pensamiento socialista, por el otro. Él quiere hacer su propia lectura del país, y su visión no es que sea de centro, es una lectura comprensiva de todos. Dice, por ejemplo, que no le importa tanto el dato histórico en sí mismo, sino saber qué tanto del pasado actúa sobre el presente. Como peruanos somos portadores del pasado prehispánico y del colonial, pero Basadre afirma algo vital: la República también aporta, y en algo que ya no es la población, el territorio, la lengua, sino es algo nuevo, riquísimo: la promesa de la vida peruana. ¿Por qué la promesa? Porque sólo en la etapa republicana se puede hablar de democracia, de ciudadanía, en donde cada hombre tiene deberes y derechos, puede elegir y ser elegido, y ser capaz de decidir su destino.
    Basadre entiende que sólo se puede construir bienestar material para todos en democracia, con la participación general; y para lograrlo tenemos que entender que los distintos peruanos -así carguen más lo indígena, lo español o lo europeo- estamos en el mismo proyecto.

    -Hay una clasificación de Basadre excepcional: Los Podridos, Los Congelados, Los Incendiados, todos ellos “enemigos de la promesa de la vida peruana”. Estas metáforas, cuya vigencia es irrefutable, son una lección de civismo político. ¿Cuántas lecciones más nos puede dar Jorge Basadre?

    -Creo que finalmente la gran lección que nos deja está en su propia vida.
    Por eso el libro empieza con una autobiografía. Su paso por la Universidad se convierte en un diagnóstico de esa institución; allí encuentra y define a los grupos, a las personas. Como es un hombre lúcido, va descubriendo esa telaraña que hay en toda universidad, y cuando pasa por la Biblioteca está también recogiendo datos; y lo mismo en el Ministerio de Educación. En cada sitio es una antena abierta, con una mirada tan penetrante que atraviesa las instituciones, la gente, reconstruyendo el perfil del país.
    Basadre escribe la historia, pero también la hace. Es un hombre que vivió la República y se metió en el corazón de sus problemas.

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